Así es. Tu cliente es el que pone las reglas y no tú. Tú no eres el jefe, tú no mandas. Es tu cliente.

Es tu cliente, el que decide si comprarte. Si te compra tu negocio o empresa funcionará y si no decide comprarte desaparecerá

Da igual lo que tu pienses de tu producto o servicio.

Seguramente hayas oído más de una vez “Mi tiempo vale dinero y eso lo tiene que entender el cliente”. Así no funcionan los negocios. El cliente no va a entender nada. Tu puedes pensar que tu precio/horas es de 40€ pero si el cliente no lo ve así no te va a comprar.

Los empresarios somos marionetas del mercado y el cliente es el juez y son los que nos van a decir hasta donde nos van a dejar llegar

Nuestra labor es:

  • Tener claro quién es el jefe y aceptarlo
  • Saber que es lo que quiere tú cliente. Pero desde el punto de vista “EMOCIONAL” y no “RACIONAL”. Esto es debido a que el cliente decide comprar por lo que “desea” y no por lo que “necesita”.

Todas las grandes empresas (lo puedes comprobar) generar algún tipo de emoción sobre sus clientes.

Tu puedes hacer lo mismo que esas grandes empresas. Lo puedes hacer teniendo en cuenta estos 2 consejos:

1-. Reflexiona sobre la experiencia de consumo de tu producto o servicio

2-. Piensa como incorporar algo diferente, inesperado, algo que genere recuerdo, que hagan que HABLEN DE TÍ.

Si no eres capaz. Mira a tu alrededor y observa como lo hacen otros, coge ideas de ellos y tradúcelo a tu negocio o empresa

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